Arte y barro: una inmersión en las tradiciones cerámicas de Belém
Viaje sensorial y ancestral por las alfarerías del barrio de Icoaraci, donde el barro cobra vida en manos de maestros artesanos paraenses
Belém, la capital paraense bañada por las aguas de la Bahía de Guajará, es uno de los centros culturales más vibrantes de la Amazonia. Entre callejones históricos y mercados centenarios, la ciudad conserva tradiciones en las que la herencia indígena se entrelaza con influencias portuguesas, africanas y caboclas. Reconocida por la UNESCO como Ciudad Creativa de la Gastronomía, Belém también respira arte a través de sus expresiones cerámicas, cuyas técnicas ancestrales evocan los saberes de pueblos milenarios.

La cerámica marajoara, originaria de la isla de Marajó y datada entre los años 800 y 1400 d.C., impresiona por la complejidad de sus grafismos geométricos, mientras que la tapajónica, desarrollada por los pueblos del río Tapajós, destaca por sus formas zoomorfas y el uso de pigmentos naturales. Más allá de su belleza, estas piezas encierran significados que trascienden el tiempo, conectando el presente con un pasado de sabiduría y vínculo con lo sagrado.
En el barrio de Icoaraci, cuyo nombre en lengua tupí-guaraní significa “madre de todas las aguas”, esta tradición cobra vida en las manos de maestros alfareros. Y es en este escenario donde vivirás una experiencia cultural enriquecedora e incluso moldearás tu propia pieza, sintiendo la transformación de la materia en arte.
BARRO, MEMORIA Y ARTE
La experiencia comienza a las 11h en la Olaria do Espanhol, en Icoaraci. Serás recibido por el maestro Ciro Croelhas, heredero de la alfarería fundada en 1924 por su padre, José Espanhol – un inmigrante que trajo técnicas europeas y las adaptó a la materia prima amazónica.
Durante un recorrido por el taller, Ciro comparte emocionantes historias sobre el legado de su familia y revela cada etapa del proceso de producción cerámica. Todo comienza con la extracción de la arcilla en los igarapés locales, pasa por el uso del torno tradicional – una rueda de madera accionada con pedal que pone a prueba la física y la paciencia de los principiantes – y culmina con la cocción en hornos de mampostería.
Después, llega el momento de ensuciarse las manos y moldear tu propia pieza en el torno tradicional. El maestro Ciro te guiará durante el proceso mientras intentas domar el barro y transformarlo en arte.
Tras esta inmersión, la tienda del taller sorprende con sus piezas utilitarias y decorativas. Encontrarás desde botijos y vasijas hasta esculturas que reinterpretan motivos marajoaras con técnicas contemporáneas. ¡Es hora de elegir una pieza para llevarte a casa!
FERIA DE ARTESANÍA Y PUESTA DE SOL
Al salir de la Olaria do Espanhol, toca disfrutar de un almuerzo típico en el Paseo Marítimo de Icoaraci. Cada bocado es un descubrimiento: el pato no tucupi, con ese condimento que atraviesa generaciones; la maniçoba, feijoada paraense que tarda días en prepararse, como un secreto guardado bajo siete llaves; el tacacá, que reconforta el alma, o los pescados de agua dulce, tan frescos como el abrazo del río. Todo ello acompañado por la brisa fluvial, que trae consigo el murmullo de las mareas y el olor a tierra mojada.
La tarde se despliega en colores en la Feria de Artesanía, un laberinto de sueños tejidos en barro y tradición. Entre cazuelas de cerámica y esculturas que parecen susurrar antiguas leyendas, tus manos siguen instintivamente los trazos marajoaras y tapajónicos, como si la memoria de los antepasados guiara tu mirada.
Y entonces, cuando el sol comienza a despedirse, te entregas al ritual más simple y profundo: un coco frío en las manos, los pies descalzos en el paseo, mientras el cielo se incendia en tonos de miel y ámbar. Las barcas de pescadores surcan el horizonte, dejando tras de sí la certeza de que algunos momentos son inolvidables.

El regreso al hotel tiene lugar a las 18h, dejando en la memoria no solo las piezas adquiridas, sino también la textura del barro, el olor a leña quemada y la voz del maestro Ciro repitiendo que la cerámica es memoria hecha de tierra.
INFORMACIÓN PRÁCTICA
La experiencia tiene una duración de 7 horas, de 11h a 18h. El paquete incluye transporte de ida y vuelta desde tu hotel en Belém, visita guiada a la alfarería con demostración de técnicas, clase práctica en torno tradicional y recorrido por la feria de artesanía. Lleva ropa clara y ligera, ya que el calor puede superar los 30 °C, además de calzado cerrado y antideslizante, protector solar y gorra. No olvides tu botella de agua.
A diferencia de los museos, en Icoaraci tocas el barro aún húmedo de los igarapés, aprendes grafismos y conversas con maestros que mantienen viva una tradición amenazada. ¡El barro guarda la sabiduría de quienes moldean y de quienes fueron moldeados por esta tierra!
DESTACADOS
UNESCO - Ciudad Creativa de la Gastronomía - Belém
Experiencia Vitrine Visit Brasil: Del Barro al Torno: Icoaraci
CÓMO LLEGAR
Aeropuerto Internacional de Belém
